Contraquerencia

Lo diferente molesta

Un día llevamos de la semana de toros de otros encastes y ya están las primeras voces críticas, en las que se puede apreciar un regusto de satisfacción por el mal juego presentado por los de Partido de Resina. Maticemos: mal juego para el toreo actual, tan de tiralíneas, mano baja y pases ligados, pero muy interesante para ver la capacidad lidiadora de los que se ponen delante.

El comportamiento de los toros fue variado. Hubo listos y tobilleros y otros mansos de solemnidad. El comportamiento en varas fue, en general, aceptable con algunos, como el segundo, metiendo los riñones, apretando y recargando. Todos desarrollaron un sentido poco habitual en el tercio de banderillas, cortando terreno y enterándose de todo a medida que avanzaba el mismo, siendo muy difícil entrar con facilidad a clavar el tercer par. En la muleta no humillaron, salvo algo el ya reseñado segundo, pero sabían lo que se dejaban atrás haciendo que la lidia se tuviera que desarrollar sobre los pies. Algo que bien hecho siempre ha sido digno de admiración. ¿Por qué ahora no? El último detalle, todos, salvo el quinto murieron con la boca cerrada.

Saco de la web de Las Ventas: "La única actuación de los tres matadores en esta feria, con toros de Partido de Resina, se ha saldado con seis silencios en una corrida que no ha permitido el lucimiento y que exigía un trato diferente al que se practica en el toreo actual." No se puede escribir con más sensatez. Así fue. Fue diferente y se trató de hacer el "toreo actual".

No voy a defender que el comportamiento fuera ejemplar, es más, en algunos casos se vio una mansedumbre alarmante, pero la puntita de casta siempre estaba ahí y no se les plantó cara.

Todo lo que rodea a estos hierros es verdaderamente llamativo. Los pablorromeros tuvieron muchísimos problemas en el reconocimiento y se hubo de ir al campo por más toros para poder completar la corrida. ¿Vamos a mirar con lupa estos hierros con los toritos justos de trapío que han venido saliendo cuando se han anunciado las figuras? No me puedo creer que un hierro legendario se la juegue en Madrid presentando animales sin presencia.

Está claro que todo lo que no sea Domecq y, en algunos casos Núñez, molesta. El sistema dice que hay que desterrarlo y no hay más que ver la confección de los carteles de San Isidro para ver que se deja para el final una semana "torista", toda juntita y con nombres en los carteles que probablemente tengan contratada esa y dos o tres corridas más en toda la temporada. ¿Así defendemos la diversidad de encastes? ¿Así defendemos la riqueza genética que hay en España? Las ganaderías anunciadas en esta semana ya están marcadas como imposibles para el lucimiento. Si añadimos que al poco oficio que demuestran sus matadores se les hace una lidia desastrosa por tener que ser necesariamente diferente y no poseer conocimientos para ello, el fracaso de la tarde está casi asegurado. Fracaso que no aburrimiento.

Queda mucha travesía por el desierto. Se ha impuesto una única forma de lidia con un único tipo de toro. La variedad de comportamientos, suertes y matices es cosa de unos pocos nostálgicos, como yo, que disfrutamos con bocanadas de aire diferente y que con ver la estampa de un toro bonito o con un par clavado asomándose al balcón tenemos suficiente para justificar el haber pagado una entrada por algo tan único como es nuestra Fiesta.

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